La noche del lunes 16 de diciembre el Jardín Juárez estalló de júbilo al recibir en el último día del Teatro del Pueblo de la Feria de la Virgen a uno de los cantantes más taquilleros de México: Chuy Lizárraga y su banda Tierra Sinaloense.

Ante un Jardín Juárez abarrotado de punta a punta, el originario de Guamuchil, Sinaloa, interpretó sus incontables éxitos a coro con miles de voces que entonaron con él una canción tras otra.
Cuanto me gusta este rancho, El muchacho alegre, ¿Y qué ha sido de ti?, Te mirabas más bonita y Nomás este rey, fueron canciones que los guadalupenses cantaron junton a Chuy Lizárraga.

Pero las canciones para bailar y zapatear tampoco podían faltar y llegaron Pistear, pistear, pistear, así como La Cuichi, La vaquilla y, por supuesto, El sinaloense.
¿Cuál quieren? preguntó a voz en cuello, y así fue como llegaron Se me sigue notando, No sé y Albur de amor, con las que arrancó suspiros y más de un brindis.

Durante su presentación no podía faltar que agradeciera a las comunidades de Juancho Rey y el Agüichote, ambas del municipio de Tepetongo, donde vivió su nacimiento musical y lo acogieron con gran cariño.

En un par de ocasiones que quiso despedirse, la gente no se lo permitió y siguió cantando uno y otro éxito, como La media vuelta, Ya lo sé, y Niña batallosa, de la autoría de Espinoza Paz, así como Mirando las estrellas, Quédate conmigo esta noche, La tabla del 1, La peinada y La buchona.

Finalmente entre aplausos y gritos, luego de más de dos horas de espectáculo, Chuy Lizárraga se despidió de los guadalupenses.